En Río de Janeiro, Brasil, la joven Marcele Rodrigues Alves, de 21 años, perdió la vida en un caso investigado como feminicidio por presunto envenenamiento con “chumbinho”.
Según las autoridades, el principal sospechoso es su pareja, Rodrigo Mendes, de 45 años, quien también habría ingerido la sustancia tras lo ocurrido.
Cómo ocurrieron los hechos
De acuerdo con la Policía Civil, el hombre presuntamente colocó el veneno en la comida de la joven durante un encuentro en la vivienda.
Poco después de consumir los alimentos, Marcele comenzó a sentirse mal, lo que generó una situación de emergencia en el lugar.
Familiares y testigos alertaron a los servicios de emergencia, incluyendo la Policía Militar y el Cuerpo de Bomberos.
Al llegar al sitio, los rescatistas encontraron a la joven sin signos vitales, confirmando su fallecimiento en el lugar.
Sospechoso bajo custodia
Tras el hecho, el hombre habría ingerido el mismo veneno, en lo que se presume fue una reacción inmediata tras lo ocurrido.
Sin embargo, los bomberos lograron trasladarlo a un centro de salud, donde recibió atención médica urgente, incluyendo un procedimiento de desintoxicación.
Actualmente, permanece hospitalizado bajo custodia policial, mientras avanzan las investigaciones del caso.
Antecedentes de la relación
Testimonios de familiares y allegados revelan que la relación entre ambos era conflictiva desde hacía tiempo.
Además, indicaron que la joven había sido amenazada previamente, ya que el hombre no aceptaba el fin de la relación sentimental.
Personas cercanas también aseguraron que Marcele vivía con miedo, lo que ahora forma parte de las líneas de investigación.
Investigación en curso
Agentes del 15º Batallón de Duque de Caxias acudieron al lugar y comenzaron a recolectar evidencias.
Las autoridades están tomando declaraciones a testigos para reconstruir completamente la dinámica de los hechos.
Por el momento, el caso continúa bajo investigación, mientras la familia espera información sobre el velorio y el sepelio.
Uso ilegal de venenos
El caso vuelve a poner en evidencia el uso del llamado “chumbinho”, una sustancia altamente tóxica cuya comercialización es ilegal en Brasil.
Este tipo de producto ha sido relacionado con múltiples incidentes graves, debido a su fácil acceso en mercados clandestinos.
Las autoridades reiteran que su uso representa un alto riesgo y es objeto de investigaciones en distintos casos similares.
